
El municipio de Valdepiélago se asienta en la soldadura de caliza y verde. Su vocación geográfica lo une al cordon umbilical del rio Curueño, que desde elpuente de Los Verdugos (o del Ahorcado) cambia las aguas de jurisdicción. El vigía del Cueto Ancino convoca alli a los vientos del norte con los del páramo, despide la caliza y se adorna de una bordura vegetal, que adentra al río en la Ribera.
Como concejo fronterizo en el norte leonés, Valdepielago
tiene querencia de montaña y pie de verde. Naturaleza e historia en nueve
núcleos de población.
Terreno, pues, de multiples registros,en un espacio reducido de tan solo 58,6 km y permanente invitación a los juegos de agua, presididos por la caliza. Después de que el río se haya abierto paso a través de elevados desfiladeros, accede por la derecha la maravilla natural de la Cascada de Nocedo, “Cola de caballo’ y en La Mata de la Bérbula el escondido salto de agua en el bosque de “Vega la Villa”.